lunes, 10 de febrero de 2014

Sin espuma en la orilla

Soy lo que puedo...
Se dijo una mujer entre sueños
Una leyenda le vino de lejos a su cabeza
Desde hace mucho tiempo que quería ser sirena
La pobreza de sus tierras no se lo permitía
y entre sus manos estaba "la difunta correa" y "el gauchito gil"

Soy lo que quiero se dijo;
quiero se sirena

Hacía tiempo que trabajaba en su sueño
contruyendo hábitos que la convirtieran,
desnuda en el agua con kilos de sal encima.
En su mente nadaba ondulante por los mares
con sus cabellos cubriendo sus senos
dos esferas gigantes que el mar agitaba y golpeaba entre si
Atrapando uno a uno a todos los marineros
y llevandolos al fondo del mar...

Soy lo que quiero, dijo

...las sirenas no tienen sexo,
ni siquiera un agujero para sacar los desechos...

Esa misma tarde su fantasía la horrorizó
Todo lo que ella deseaba se le escurría entre sus caderas
Imáginaba la férrea tarea de un marinero por penetrarla
rasgando sus escamas para para encontrar alguna cavidad
luchando entre el fondo del mar y la superficie.

Nesecito respirar...

Quiso deshacer su sueño para siempre
Pero como todo deseo se hizo realidad de manera inesperada
y de la forma menos imaginada...
Su boca sabia a tierra y unas escamas negras salieron de sus piernas
Unas palabras le resonaron de la siesta 

...Soy lo que puedo...

Y entendió, se estaba convirtiendo en anfibio
en una trucha de río, de su propio criadero
y de su boca no iba a salir ningun sonido

                                                                     Texto para el taller de Mariela Asensio

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