Doble extranjería
Ser extranjera en el cuerpo, en el
recuerdo
Invisible de boca y ombligo
Con los nudos en los párpados
dormimos torcidas en las hojas para no
ser vistas.
La cautiva extranjera acalla y
olvida
a todas las mujeres cautivas de la conquista de nuestra tierra.
La cautiva blanca, mil cautivas
indias
todas culpables por lo mismo
Ser cuerpo, ser frontera, ser
límite.
Todas las mujeres son ollas de
barro para los hombres de conquista
El oro y la plata viajan a fundirse
Las ollas de barro se rompen y hay más
por todas partes.
Ellas silenciadas en las crónicas, ocultas
atrás del atrás.
Muchas escapan a lo alto de la puna
para resistir con sus diosas
Y no doblar sus cuerpos a la cinta
transportadora de la que tiraremos todas…
Por qué la historia les deja un
paso con la palabra botín…
¿Son extranjeras? O es que ocupan
el espacio de vacío o de olvido,
sin relieve más que el deseable…
Resistir sin boca.
El beso, dos boca
Ya sin disputa
Camille Claudel se separa del
maestro en partículas
Amor que erosiona la locura
Extranjera en el recuerdo
se separa
Desde la barca del hombre
ella ve caer un hilito con su
nombre
Cautiva, silenciada.
Posesión
Capital en manos
Flora Tristán fecunda la tierra de
Marx
la historia no le da pasaporte
para la puna
para Paris
Cuerpo, límite, frontera
Cautiva, Raptada. Poseída, sinónimos de:
Violación…
La conquista viajó en cinta de
moebius
¿Extranjeras?
maldad, anonimato, complicidad
reconocer, recordar, ser
A dónde viajan nuestros cuerpos…
de Virginia Rizzi
1 comentario:
¡Qué placer leerte!
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